San martin

FUNDACIÓN DE SAN MARTÍN CESAR

El Municipio de San Martín, tuvo los primeros asentamientos humanos en los años l954, los fundadores Don TEODORO TÉLLEZ y Don JESÚS QUINTERO quienes por primera vez toman asentamiento poblacional con característica de caserío caracterizándose sus casas o viviendas de esa época construidas en madera y techos de paja. El sitio determinado por estos pobladores se caracterizaba como paraje o paso intermedio entre los habitantes de las áreas rurales que salían a comercializar sus productos a mercados de poblaciones vecinas de los Santanderes, el interior del País y la Costa Atlántica.

Atraídos por la productividad y bondades de la fertilidad de éstas tierras o suelos de nuestra Región llegaron Agricultores, Obreros y otras personas como: Don CARLOS TOLEDO FRANCO, los PINEDA, SACRAMENTO RODRÍGUEZ, SABAS PACHECO, JUAN DE DIOS QUINTERO, DESPOSORIO ROJAS y muchos fueron tomando posesión de éstos territorios la mayoría a desarrollar actividades de cultivo como: Arroz, Sorgo, Maíz y Ganadería.

En l956 se inician los trazados y construcción de la carretera principal al Mar Costa Atlántica por parte del Gobierno Nacional, en la Administración del General Gustavo Rojas Pinilla. Generando aun más la migración a nuestra Región de personas provenientes de los Santanderes Norte y Sur, siguieron llegando pobladores de los Departamentos del Tolima, y Antioquia, éste asentamiento poblacional recibió el nombre inicialmente de "PUNTA ARRECHA" o “PUNTA BRAVA”, denominación de los primeros santandereanos llegados al lugar, referida por el alto grado de violencia política vivida en la Región (Liberales y Conservadores); al pasar a ser Corregimiento del Municipio de Río de Oro y reducido sobre todo el grado de violencia por el Gobierno del General ROJAS PINILLA, el Señor JORGE DURAN PINTO Inspector de Policía de ese entonces convoca a la Población para cambiarle la denominación de “PUNTA ARRECHA” o “PUNTA BRAVA”, por uno de más amable sintaxis “BRISAS DE SAN MARTÍN” en honor al santo Frances san martín de tours quien Nació en Sabaria, en Panonia (Hungría) hacia el año 316.

Es muy conocida la narración del episodio de San Martín que, cabalgando envuelto en su amplio manto de guardia imperial, encontró a un pobre que tiritaba de frío, con gesto generoso cortó su manto y le dio la mitad al pobre. Por la noche, en sueños, vio a Jesús envuelto en la mitad de su manto, sonriéndole agradecido. A los 18 años recibe el bautismo y, tras un período de eremita, funda el monasterio de Ligugé y el de Marmoutier. Posteriormente fue elegido obispo de Tours, donde revolucionó la diócesis durante sus 27 años de vida episcopal con su amor hacia los pobres y necesitados. Se le considera el primer santo no mártir con fiesta litúrgica. Según la tradición oral el Señor JORGE DURAN PINTO, asignaba multas y sanciones a quienes pronunciaban el antiguo nombre y no el que él mismo proponía; muchas de estas multas se cobraban en dinero, en cemento, bloques de ladrillo, madera y arena, que sumadas por las continuas riñas entre los habitantes, sirvieron de base para emprender la construcción de la penitenciaría. Dicha penitenciaría fue levantada sin calabozos, por lo que los presos que debían pagar allí sus castigos debían someterse al suplicio del CEPO, consistente en la sujeción de unos de sus pies a una viga gruesa de madera, a través de una cadena.

Por esa misma época los vecinos del nuevo Corregimiento acudieron a la cabecera municipal de Río de Oro para que le fueran asignados maestros de escuelas. La primera escuela empezó su funcionamiento con las Señoritas Bienvenida, Rodolfina y Margot.

El Puesto de Policía se instaló en 1961 con un Comandante, un Dragoniante y tres Agentes, que a decir de los Pobladores, era insuficiente para atender la gran problemática social que enfrentaba el lugar. Se cuenta que el mismo Comandante debió acudir a la vigilancia nocturna de los colonos pues eran frecuentes las incursiones violentas de los liberales. Al poco tiempo esta iniciativa resultó perjudicial por cuanto los habitantes se rehusaban a entregar el arma al término de los turnos, aduciendo razones de seguridad. Ello conllevó a varios enfrentamientos entre la Población Civil que quería darse su propia protección y los Policías que querían garantizarla pero bajo el orden constitucional.

La misma Defensa Civil fue llevada para mediar en los conflictos pero por momentos logró peores consecuencias que posibilitaron el retiro definitivo de la Policía del lugar. La situación llegó a tal extremo de homicidios, robos y en general, de desintegración social, que se decide conformar una comisión, para que en nombre de todos los habitantes, acuda a la Ciudad de Bucaramanga y se entreviste con la Dirección de la Quinta Brigada del Ejército Nacional, encabezada por el General ÁLVARO VALENCIA TOVAR, para que se instalara allí una Base Militar que garantizara la tranquilidad pública.

En l963 fue creada la primera Junta de Acción Comunal la cual se empeña en iniciar la construcción del Templo en un terreno cedido por el Señor CARLOS TOLEDO FRANCO, con un equipo de tres Sacerdotes: LUÍS BARBOSA, JESÚS OJEDA y LEONEL ANTONIO PINEDA.

En 1964 se instaló la Base Militar con oficinas y calabozos, en el sitio donde hoy funciona la Alcaldía Municipal, alcanzando a decir de los Pobladores la tranquilidad que clamaban desde tiempo atrás.

Mediante la ley 25 de 1967 el Municipio de Río de Oro y todos sus Corregimientos dejaron de pertenecer al Departamento del Magdalena Medio y pasaron a formar parte del nuevo Departamento del Cesar.

En enero 29 de 1972 se solicita la presencia de las Hermanas de la Sabiduría. La Comunidad es constituida por la Hna. ANA MATILDE SASTOQUE ROMERO, FILOMENA GUTIERREZ ROSSO, quienes llegan como profesoras de la escuela; la Hna. EDITH MARIE GUERIN GAUFFRETEAU como enfermera del Centro de Salud y animadora de la Comunidad. Ellas empiezan a organizar la Casa, a prever necesidades, en fin a ver los mil detalles que incumben a una Fundación.

Ese mismo año el Ministerio de Obras Públicas inició la construcción de la carretera la cual le dio gran auge de progreso a la Región y por supuesto a los pobladores de éste Municipio.

En l976 se inició la obra del acueducto con la Junta de Acción Comunal con recursos de un préstamo y apoyo del INPES de la Ciudad de Bucaramanga.

El l6 de noviembre de l983, fue elevado a la categoría de Municipio según ordenanza No. 0l5 emanada por la honorable Asamblea del Departamento del Cesar, segregado de los Municipios de Río de Oro y Aguachica. Esta ordenanza fue presentada y gestionada por el entonces Diputado RODOLFO RIVERA STAPPER, quien fuera entonces su primer Alcalde. A partir de entonces se emprendieron obras de infraestructura para mejorar la dotación: alcantarillado, planta física del colegio departamental, arreglo de escuelas, etc.

Luego de un pronunciamiento del Municipio de Río de Oro en el cual demanda la Ordenanza mediante el cual fue creado el Municipio de San Martín, donde volvió a ser de nuevo categoría de Corregimiento, más tarde a través de gestión de los Pobladores recogiendo firmas y de otros medios legales lograron convertirlo nuevamente como Municipio; interponiendo recursos de reposición ratificándose la Ordenanza No. Ol5 de fecha de l983, para ese entonces fue nombrado como Alcalde del Municipio el Señor CARLOS JULIO CARVAJAL GÓMEZ otro de los líderes impulsadores de su creación.

Los años ochenta vieron el crecimiento económico del municipio, propiciado por la extensión de la frontera agrícola del arroz, el maíz y la palma africana entre otros, lo mismo que el aumento en la producción de ganado. Por esa misma época la violencia causada por las incursiones de varios frentes de grupos alzados en armas crearon un ambiente de zozobra. Muertes, vacunas, extorsiones y toda clase de delitos hicieron presa de la Población, especialmente la de zonas rurales.

A partir de los primeros años de la década de los noventa se dan dos fenómenos que afectaron a la mayor parte de los Municipios del Sur del cesar. Por una parte la crisis del sector agropecuario debido a las políticas neoliberales del gobierno de turno, que trajeron la ruina a todos los agricultores, incluso a los grandes, al abrirse condiciones de mercado bajo las cuales era imposible competir. Las vastas extensiones que años atrás eran ocupadas por florecientes cosechas de arroz, maíz, algodón y sorgo, entre otros, ahora eran terrenos desolados.

 La ruina no solo llegó a los agricultores y empresarios en general, también se abrió una crisis de empleo, decenas de hombres y mujeres que repartían su tiempo entre el cultivo y la recolección de una y otra cosecha, entraron a conformar, la ya gruesa lista de desempleados.

Al mismo tiempo se introdujo la entrada del paramilitarísmo a la zona con una gran ola de muertes, que produjo, como la anterior fase de violencia de los grupos armados, fuertes migraciones a otras regiones. 

Hoy por hoy, los Pobladores afirman que la paz volvió, pero en realidad es una paz aparente por cuanto costó la eliminación o el desplazamiento del otro, y además, porque sigue siendo un territorio donde la fuerza y las armas son las soluciones a los conflictos que se presentan. Los grupos armados en su momento y el paramilitarísmo en la actualidad han socavado a tal punto a la Sociedad Civil, que es muy difícil emprender acciones que sean lideradas por ellos mismos, porque en los dos tipos de entrada se ha atacado a una de las principales fuentes de progreso de los pueblos, el liderazgo de los pobladores.